miércoles, 27 de julio de 2011

Anna Simon: “El sentido del humor es hereditario”

Convertida en estrella televisiva gracias a su paso por Tonterías las Justas, la presentadora catalana Anna Simon habló para Jot Down sobre su vida, sus intereses y su forma de pensar. Hubo lugar para todo: desde reflexiones diversas sobre el estado del periodismo y la política actuales hasta comentarios sobre el origen del sentido del humor, pasando por un repaso a los inicios de su carrera —unos peleados inicios gracias a los cuales mantiene los pies sobre la tierra— o su visión sobre determinados hechos y personajes de la historia reciente. Conversamos con Anna en una ubicación exquisita, la terraza del escultural hotel Casa Fuster, donde ante una espléndida vista de Barcelona nos demostró que ni la repentina fama, ni la preponderancia mediática, ni el aparecer encabezando encuestas sobre las mujeres más sexies le impiden ser una persona cercana, amigable y espontánea.



¿Hubo algún personaje o programa en particular que te decidiese a meterte en el periodismo?
No, la verdad es que no. De pequeña estaba convencida de que sería vendedora de olivas. Sí, quería estar en una plaza con el cazo ese enorme y metiendo olivas en bolsas(risas). Cuando era algo más mayor quería ser veterinaria, porque siempre me han gustado mucho los animales, pero la física y la química no se me acababan de dar muy bien. Y dije: “bueno, ¿qué hago con mi vida? Me gusta mucho leer… pues voy a hacer periodismo”. No fue nada vocacional. Era un momento en que había que elegir algo y tiré hacia el periodismo.
¿Has hecho alguna vez lo de vender olivas, aunque sólo sea para quitarte el gusanillo?
No, no. Y mira que es una tontería, ¿eh?, la ilusión de meter el cazo ahí y llenarlo… es que es absurdo. Soy muy absurda, de verdad.
¿Hay alguna faceta del periodismo que nunca hayas ejercido y que te gustaría probar?
Quizá donde menos he ejercido ha sido en prensa escrita. De hecho lo único que hice en prensa escrita fueron las prácticas: tres meses trabajando en el Diari de Tarragona y nada más, excepto algunas colaboraciones en el periódico local de mi pueblo. Prensa escrita es lo que menos he hecho y era lo que yo pretendía hacer, porque no me veía trabajando en la televisión. En la radio quizá sí me veía más, pero realmente iba encaminada a trabajar en la redacción de un periódico. Lo que pasa es que la vida te lleva por caminos que no has buscado.
¿Y qué te desvió de la prensa escrita a la televisión?
No es que me desviara nada, es que terminé la carrera y empecé a mandar currículums a teles, radios, periódicos… a todas partes. No llamaba nadie, así que entré a trabajar de secretaria porque de algo teníamos que comer. Fue al cabo de un mes cuando me llamaron de Teletaxi TV, diciéndome que yo había dejado un currículum en la radio y que en radio no estaban buscando gente pero en televisión sí. Iban a hacer un programa nuevo y me preguntaron si quería ir a hacer el casting… y me presenté. Ya te digo, no fue nada premeditado.
¿Por qué ya casi no surge periodismo como el de aquellos Woodward y Bernstein, que destaparon el caso Watergate?
El periodismo cada vez se va más por el lado del corazón, o eso es lo que a mí me parece. He leído que Hilario Pino sacó en el informativo a un perro que bailaba… son cosas que hace años no tenían cabida. El periodismo ha ido cambiando y sería interesante que no perdiera esa vertiente de vigilancia, de denuncia y de informar al pueblo de lo que realmente está pasando. Se va más por lo divertido, lo comercial y por los titulares que venden. De repente, te encuentras en las noticias que Britney Spears ha sacado un nuevo videoclip. Y te dices que el informativo quizá no es el lugar apropiado.
¿Es muy diferente el periodismo que estudiabas en la universidad del periodismo real que te encuentras cuando sales?
Cuando sales de la universidad tienes la teoría, pero te falta la práctica. Te dan consejos sobre qué hay que hacer cuando vas a entrevistar a alguien, pero… recuerdo en las primeras entrevistas que hice, tenía una lista de preguntas y hacía la primera pregunta, pero no me paraba a escuchar lo que me estaban diciendo. Me quedaba pensando en cuál era la siguiente pregunta que tenía que hacer. Pero creo que es importante el saber escuchar y que haya un feedback. No recuerdo quién dijo que para hacer una buena entrevista sólo tienes que tener preparada la primera pregunta.
¿Puedes repetirlo en la grabadora para que lo escuche la Dirección?
Para hacer una buena entrevista, si el entrevistador es bueno, basta con preparar la primera pregunta y luego dejar que fluya la conversación.
…a partir de ahora presentaré cuestionarios con sólo una pregunta.
(risas) Recuerdo que hacía reportajes, memorizaba las preguntas y estaba tan pendiente de las cámaras que en vez de escuchar lo que me estaban diciendo sólo pensaba “¿qué viene ahora? ¿qué viene ahora?”. Era un gran error, pero es algo que vas aprendiendo con la experiencia. Para mí, la mejor entrevista es la que no parece una entrevista. La que parece una charla, una conversación entre dos personas.
Eso es muy difícil de hacer en televisión, ¿no?
Muy difícil. Muy difícil. Lo que hacenPablo Motos o Buenafuente de estar ahí sentados charlando con el invitado, con una persona que es la primera vez que ves en tu vida, lo encuentro dificilísimo.
¿Echas de menos el periodismo de investigación?
Es que ahora mismo me lo estoy pasando muy bien. Y a mí que ya me gusta hacer el payaso… sí que es verdad que tengo un guión que hay que seguir, por respeto a los guionistas que están desde las siete de la mañana pensando y escribiendo cosas. Pero también me dan mucha libertad para decir las chorradas que quiero.
¿Qué harías si te llegase una buena oferta para hablar de política en Intereconomía?
(en voz baja) ¿…cómo de buena?
(risas) Muy buena.
La rechazaría. El dinero es importante, pero si con lo que tienes puedes vivir bien, sin pasar penas… creo que le damos demasiada importancia al dinero. Demasiada. Creemos que el dinero da la felicidad pero teniendo un coche mejor que otro no eres más feliz. El trabajo es lo que más horas te ocupa cada día y qué menos que estar bien, que sentirte a gusto con lo que haces y tener buen rollo con los compañeros. Yo en Intereconomía no me veo en este momento de mi vida. Aunque a lo mejor dentro de diez años te digo “eh, ahora estoy aquí con Curri Valenzuela” (risas).
Para seguir con la entrevista, aquí

Style: Billy Boy


Fotografía: Mathieu Vladimir Alliard
Make-up/Hair: Marta Blasi

Fuente: JotDown.es

1 comentario:

  1. Me lo e estudiao todoo absolutamente todoo esque kiero saber cada detalle de Anna!! Lo kiero saber tooooooooooooooooooooooooooooooooodo todito todooo!!

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